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Nuevas cámaras de control de velocidad en servicio en el primer trimestre de 2023

La Autoridad Nacional de Seguridad Vial (ANSR) pronostica que los 50 nuevos radares entrarán en servicio gradualmente durante el primer trimestre de 2023.

En respuesta enviada a la agencia Lusa, la ANSR indica que ya comenzaron las obras civiles para la colocación de los 50 radares que forman parte del Sistema Nacional de Control de Velocidad (SINCRO), gestionado por la ANSR, "se prevé entrará en funcionamiento de forma paulatina a lo largo del primer trimestre de 2023".

Estos 50 nuevos radares, que se sumarán al primer SINCRO que existe en el país desde 2016, ya fueron anunciados hace algún tiempo por el Ministerio del Interior y la Autoridad Nacional de Seguridad Vial.

La ANSR justificó el retraso en la puesta en servicio de este sistema “por el retraso en el suministro de equipos debido a la situación excepcional de las cadenas de suministro derivada de la pandemia de la enfermedad covid-19, la crisis energética mundial y los efectos derivados de la guerra en Ucrania".

De estos 50 nuevos radares, 30 se instalarán en Sitios de Control de Velocidad Instantánea (LCVI) y 20 en Sitios de Control de Velocidad Media (LCVM), el 80% de los cuales deberán colocarse fuera de la autopista.

La ANSR especifica que 20 de estos radares detectarán la velocidad instantánea y 10 son capaces de calcular la velocidad media en una ruta determinada.

Según la ANSR, SINCRO actualmente monitorea la velocidad de los conductores "midiendo la velocidad instantánea del vehículo, es decir, su velocidad cuando pasa el control de velocidad".

Los nuevos radares permitirán “la monitorización de la velocidad que realizan los conductores midiendo la velocidad media del vehículo entre dos puntos predefinidos de la carretera”.

Según la ANSR, los contratos para el suministro e instalación de nuevos radares de control de velocidad costarán alrededor de 5,6 millones de euros.

La red SINCRO está formada actualmente por 62 controles instantáneos de velocidad instalados en diferentes vías de la red vial nacional dotados de 58 radares.

Las cámaras de control de velocidad operadas por la ANSR se colocaron allí donde el exceso de velocidad resultó ser una de las causas de los accidentes, habiéndose fijado la ANSR como "principal objetivo de disuadir a los conductores de no respetar los límites de velocidad, que es fundamental para luchar contra los accidentes y para salva vidas".

La ANSR recuerda que todos los lugares equipados con radares "siempre están señalizados y son conocidos por todos para que los vehículos reduzcan la velocidad y, por lo tanto, el riesgo de accidentes y su gravedad".

“Las localizaciones que están controladas por los radares de SINCRO, además de tener, a nivel global, un efecto disuasorio sobre el incumplimiento de los límites de velocidad y sobre la siniestralidad, también lo han tenido a nivel local, en el área de influencia de cada radar. , un efecto en la reducción de la siniestralidad”, destaca Seguridad Vial.

La ANSR subraya que en seis años de funcionamiento, los datos sobre los lugares donde se han instalado estos radares "demuestran inequívocamente su papel y su efecto como instrumentos fundamentales en la lucha contra los accidentes de tráfico" ya que "todos los indicadores han disminuido".

Según la ANSR, en comparación con el mismo período anterior a la fecha de puesta en marcha de este sistema, hubo un 36% menos de muertes, un 74% menos de accidentes con víctimas, un 43% menos de heridos graves y un 36% menos de heridos leves.

Desde la entrada en vigor de este sistema de control de velocidad por radar, la ANSR ha registrado un total de 1 infracciones, siendo 562 (780), 2020 (420) y 609 (2021) los años con más multas.

CMP

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